Reseña de Éramos Mentirosos
Una
isla privada. Una ilustre y conocida familia de Nueva Inglaterra. Un
grupo de cuatro amigos —los Mentirosos— cuya amistad se vuelve
destructiva. Una rebelión. Un accidente. Un secreto. Mentiras y más
mentiras. Amor verdadero. Y, por fin, la verdad. Ésta es la
bellísima y terrible historia de una familia perfecta que se
sostiene sobre pilares de peligrosa fragilidad. A lo largo del relato
se van desvelando las piezas de un rompecabezas que formarán un
mosaico de personajes fascinante, donde los prejuicios y el egoísmo
son los peores enemigos de la armonía y la felicidad.
He
tenido la oportunidad de adentrarme y toparme con uno de los libros
más misteriosos, más reservados. más intrigantes y con una forma
de narrar más extraña que he podido leer en mucho tiempo, por no
decir nunca. De por sí, es un libro cuya sinopsis te incita a leer y
a averiguar el porqué tan poca descripción, como veis, apenas
cuenta nada. Por lo que leí, me hice una idea de lo que podía ser
y acerté en algo: una familia atormentada y codiciosa, cegada por el
dinero. Algo que me atraía también poderosamente ya que nunca me
había visto envuelta dentro de una familia que vive muy condicionada
por el dinero y las comodidades. Ya os puedo decir que es un libro
que me ha sorprendido gratamente, que me ha acompañado en una tarde
la cual a convertido en una amena, entretenida y enigmática en la
que no podía parar de leer hasta tener la revelación y el resultado
final, ese que lleva buscando desde que empiezas a leer. Éramos
Mentirosos es
un libro que te muestra las ganas de romper las cadenas opresoras de
una familia que tiene que mantener una postura y una imagen impecable
ante todo y todos, llena de prejuicios, caprichos, peleas y codicia,
que ocasiona algo terrible que nos mantendrá en ascuas durante todo
momento
Cadence
proviene de una de las familias más conocidas y adineradas de Nueva
York, los Sinclaire, rodeada de artefactos lujosos, una familia
nacida para ello y acostumbrada a recibir cualquier cosa sin
esfuerzo. Existe una isla privada que se llena todos los veranos, una
reunión familiar anual esperada tanto por Cadence como por sus
primos. Allí creció con sus abuelos, se enamoró y empezó a
vislumbrar le camino que ella quería llevar. Pero algo terrible
ocurre en el Verano número quince y la vida de Cadence cambia para
siempre: sufre fuertes dolores de cabeza asociado con un golpe, una
amnesia que provoca que no recuerde casi nada de lo que pasó en ese
verano y un cambio de actitud no solo en ella sino también en su
familia, que intenta mantenerle oculto los sucesos para no hacerle
más daño. Tras dos años, Cadence vuelve para intentar reconstruir
el pasado, recoger esas piezas que faltan para encajarlas dentro de
su cabeza y obtener el puzzle completo. Pasar de nuevo un Verano
rodeado de sus Mentirosos, el grupo que tanto Cadence como sus primos
y el chico al que quiere forman, es lo mejor que podría sucederle
para desconectar. Sin embargo, cuando los recuerdos empiezan a
aflorar, los brazos tenebrosos de lo que ocurrió empiezan a
arrastrar a Cadence por un camino de culpabilidad y tristeza y solo,
cuando consiga recordarlo todo, sabrá porque su vida tomó un rumbo
tan drástico aquel Verano.
Mi nombre completo es Cadence Sinclair Eastman.
Vivo en Burlington, Vermont, con mi madre y tres perros.
Tengo casi dieciocho años.
Poseo un carnet de la biblioteca muy desgastado y poco más, aunque es cierto que vivo en una casa magnífica llena de objetos caros e inútiles.
Antes era rubia, pero ahora tengo el pelo negro.
Antes era fuerte, pero ahora soy débil.
Antes era guapa, pero ahora parezco enferma.
Es cierto que sufro migrañas desde el accidente.
Es cierto que no puedo sufrir a los idiotas.
Me gustan los juegos de palabras. ¿Lo veis? «Sufro» migrañas. No puedo «sufrir» a los idiotas. La palabra significa lo mismo que en la frase anterior, pero no exactamente.
Sufrir.
Podría decirse que significa «soportar», pero no exactamente.
E. Lockhart nos trae en Éramos Mentirosos un libro diferente y con recovecos por descubrir en el seno de una familia adinerada y llena de complejos, decidida a mantener su estatus y con familiares egoístas, pretenciosos, ambiciosos y que anteponen a su familia para conseguir más y más riquezas, manejándolos y oprimiéndolos para llegar a lo que quieren hasta que provocar lo inevitable en aquellos más inocentes y no culpables cambiándoles para siempre. Se trata de un libro narrado en todo momento en primera persona por la protagonista, Cadence, lo cual me ha parecido lo más acertado del mundo ya que, debido a su condición, nos va a guiar por un sendero oscuro que se irá revelando poco a poco. Pero ello necesita un proceso de iniciación, un comienzo, y es por eso que el libro está dividido en cuatro partes, las dos primeras algo más introductorias que las otras dos. Nada más empezar vamos a saber que lago ha ocurrido pero, por supuesto, no el qué. Y pronto vamos a conocer la vida actual de Cadence, la enfermedad que lleva, los fuertes dolores que sufre y su amnesia junto con la historia veraniega que pasa en la isla, como creció en ella y como empezó a enamorarse de un invitado que está fuera de la familia. Puede parecer que al principio la lectura se hace algo más pausada y no coge tanto ritmo como lo adquiere más tarde, no tienen ese gancho para estar completamente adentro de la historia porque todo es confuso, algo que va cambiando a medida que se va leyendo. En cuanto se empieza la segunda parte, ya si que estás realmente adentrada en todo lo que vive Cadence y es aquí cuando empiezas a formularte preguntas y a crearte hipótesis que vas descartando poco a poco. Para mí, esta lectura ha sido un juego constante, buscando esas pistas pequeñas e imperceptibles pero que están ahí para darte respuestas o darte datos que encajarías perfectamente en los pensamientos que vas haciendo, toque que es lo que realmente te engancha a la lectura, lo que te hace disfrutar y lo que impide que te despegues de las páginas del libro. Aquí no hay una acción desenfrenada, es la historia de una familia y como esta cambia tras algo que sucede en el pasado pero tiene tanta fuerza el argumento que no se echa de menos algo más de dinamismo. Ya de por sí tiene esas ganas de leer para ver que es lo que realmente sucedió y, a partir de la tercera parte, las cosas se van viendo más claras. A medida que nos aceramos a los momentos finales del libro, este adquiere un ritmo más rápido y que deja atrás las presentaciones familiares para centrarse realmente en la resolución de ese misterio que viene andando con nosotros desde el principio, una respuesta que te puede sorprender totalmente, ponerte el vello de punta y dejarte con la boca abierta si no esperabas algo así. Para mí no ha sido tan chocante porque me lo venía oliendo desde hacía bastante tiempo, pero la autora ha sido capaz de crear un giro asombroso que te hace comprender las consecuencias que puede crear un comportamiento egoísta y manipulador y cuando se quiere encontrar un punto de rebeldía para reivindicar tu propia libertad.
- No aceptes un mal que puedas cambiar.
Pero,
sin dudarlo, lo que más me ha gustado del libro es la forma tan
natural y maravillosa que lleva la autora los interrogantes en todo
momento y que no desaparecen hasta el final. No sé si ha escrito más
libros, del estilo a este o de un género totalmente diferente, pero
si existen más así, me los leería del tirón. Porque es cierto que
yo he estado más espabilada y lo he deducido antes de tiempo, pero
crea una trama que te lleva por donde quiere sin darte cuenta, que te
da una narración fluida gracias a los capítulos cortos que ha
creado y que agilizan muchísimo la lectura pero, sobre todo, ese
misterio que empieza con la sinopsis y que es capaz de conservarlo
sin problemas para dar el pistoletazo a nuevas emociones y sorpresas
que gustan. El libro es diferente y exótico, al menos me lo ha
parecido, porque he sido capaz de adentrarme en algo totalmente
novedoso para mí y lo he llegado a disfrutar muchísimo, ya sea por
al pluma tan genial que ha llevado Lockhart, tan esclarecedora, tan
pura y tan real, mostrando las cosas como son. Pero también he
disfrutado meterme dentro de una familia con mucho dinero porque
tampoco lo había vivido de manera tan cercana, comprendiendo el
punto de vista de la protagonista y viendo su percepción del
derroche, el malgasto innecesario y la poca amabilidad y solidaridad
que existe entre ricos y aquellas personas que no tienen nada.
- Luego sacó una pistola y me disparó en el pecho. Yo estaba de pie en el césped y caí. La bala me abrió un gran agujero, y el corazón se me salió de la caja torácica y cayó rodando sobre un macizo de flores. La sangre manó rítmicamente de mi herida abierta,
después
me salió por los ojos,
por
los oídos,
por
la boca.
Para
mi Cadence ha sido el perfil perfecto de una protagonista para este
tipo de historia, la clave para atraer al lector y atraparlo
completamente. He conseguido comprenderla y entenderla y he de
reconocer que tenía miedo después de haber leído en varias reseñas
que cuesta cogerle le gusto. pero a mí me ha encantado, la manera
que tiene de enfrentarse a su familia, la manera que tiene de ver las
diferencias tan grandes que existen en nuestra sociedad y su manera
de quiere resolver e igualar estas condiciones. No quiere ser el
títere de nadie, ni de su familia ni del dinero. Quiere ser ella
misma, natural, con las cosas que tiene y ganándoselas con esfuerzo
y es algo que he admirado mucho. De los otros personajes, destacar a
Gat, un chico que me ha cautivado por su manera de ser. No
perteneciente a la familia Sinclair, ha sabido buscar su hueco y
siempre ha mantenido la cabeza bien alta a pesar de sus diferencias
económicas, étnicas y de pensamiento. Es un chico que ha tenido que
aguantar miradas desaprobatorias y que ama a Cadence, ganando a todo
lo que se quiere interponer entre los dos para estar juntos. Es
cariñoso, inteligente, un apoyo indiscutible para Cadence. Para
completar a los Mentirosos está Johnny, con el cual he podido reírme
en un par de ocasiones gracias a los puntos que tiene, y Mirren, una
chica amiga de sus amigos y muy cercana a los suyos, sobre todo con
sus primos y Gat, a los que quiere muchísimo y hace lo que sea para
cuidarlos y apoyarlos.
En
conclusión,Éramos Mentirosos es
un libro cautivador, emotivo y apasionante que me da un Verano que no
podré olvidar. Unos personajes que marcan y se quedan contigo, una
historia profunda, dura, desgarradora y amable que derrocha amor de
familia. Sin dudarlo, un libro que voy a volver a leer
- Y tal vez,
solo
tal vez,
algún
día regresara,
y
quemase aquel
puto
palacio
hasta
los cimientos.





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