12.08.2015

Reseña De Si Decido Quedarme


Mia tiene diecisiete años, un hermano pequeño de ocho, un padre músico y el don de tocar el chelo como los ángeles. Muy pronto se examinará para entrar en la prestigiosa escuela Julliard, en Nueva York, y, si la admiten, deberá dejarlo todo: su ciudad, su familia, su novio y sus amigas. Aunque el chelo es su pasión, la decisión la inquieta desde hace semanas. Una mañana de febrero, la ciudad se levanta con un manto de nieve y las escuelas cierran. La joven y su familia aprovechan el asueto inesperado para salir de excursión en coche. Es un día perfecto, están relajados, escuchando música y charlando. Pero en un instante todo cambia. Un terrible accidente deja a Mía malherida en la cama de un hospital. Mientras su cuerpo se debate entre la vida y la muerte, la joven ha de elegir si desea seguir adelante. Y esa decisión es lo único que importa.


Si Decido Quedarme es un libro impactante y muy real. Sabía más o menos que es lo que me iba a encontrar, pero no imaginé tener que sentirlo como si fuera yo la que lo estuviera viviendo. Forman ha sabido como expresar cada emoción que siente Mia y, es por ello por lo que, a pesar de ser un libro que no es extenso, consigue llevar muy bien cada una de esas cosas y ha conseguido que, sin que nos demos cuenta y todo a su tiempo, esta historia se vaya grabando en nuestra mente. Es un libro en el que constantemente sentimos diferentes emociones, he reído, he compartido la tristeza de Mia, he entendido su mundo y la he acompañado por ese camino que se ha encontrado de sopetón para poder convertirme en una más dentro de su familia.



    A veces hay que elegir en la vida, y a veces la vida te elige a ti. ¿Lo entiendes? 





    Mia es una chica de diecisiete años que tiene una vida completa pero no fácil. Ama a su familia y estar con ellos, ama a su novio Adam a pesar de que parece ser que algo se está interponiendo entre ellos y ama, sobre todo, a la música. En un día de invierno, en el que el tiempo está tan mal que no hay clases y los padres de Mia no tienen que trabajar, toda la familia deciden salir para visitar a unos amigos, pero en su trayecto, lo que en un principio parecía ser un día de reencuentros y diversiones, se convierte en uno donde la vida de Mia cambia drásticamente sin vuelta atrás. Después de sufrir un accidente grave de coche, donde los padres de Mia pierden la vida y su hermano ha sido trasladado al hospital, Mia entra en coma pero, por alguna razón, puede ver lo que ocurre. No la ve ni escucha nadie, pero ella puede comportarse y hacer cosas como una persona más. Será en ese trance donde empezará su lucha de verdad, recordando los mejores momentos de su familia, la primera vez que tocó un instrumento, el momento en el que nació su hermano, su primer encuentro con Adam, su primer beso juntos, la vez en la que Kim y Mia se convirtieron en mejores amigas... y mientras ello le da fuerzas para vivir, un fatídico desenlace le hace pensar seriamente en lo que tiene ahora. ¿Merece la pena vivir sabiendo lo que tendrá que sufrir? ¿Amar a Adam y tenerlo al lado será suficiente para seguir adelante? ¿Sentirá la música como antes o ya no la escuchará como antes? Mia tendrá que observar todos los aspectos y será aquí donde tendrá que empezar su decisión.

    Contado desde el punto de vista de la protagonista, Si Decido Quedarme es un libro hecho por y para sentir, con una historia desgarradora en la que la muerte se debate con la vida, donde tomar decisiones se convierte en algo vital y donde el amor es un pilar fundamental para ello. En esta ocasión, nos encontramos ante un libro cuyos capítulos empiezan con una hora, teniendo así el momento exacto en el que se produce el accidente, las horas en las que Mia se debate entre seguir hacia adelante o quedarse y sucumbiendo al momento de su elección. Gayle, para darle más dinamismo a la lectura, va a ir jugando con el tiempo, mostrándonos en varias ocasiones el pasado con los recuerdos de Mia sobre su familia y su relación con Adam y con su mejor amiga, al igual que el presente en el que Mia se encuentra, viendo cada paso que dan los médicos con ella en el hospital y enterándose de las nuevas noticias. Si Decido Quedarme no es un libro donde se muestre acción o escenas trepidantes, es un libro de lucha, superación y aceptación, que te atrapa por los hechos y por la calidez del pasado de Mia, el cual nos muestra un amor fraternal con el que te diviertes, una amistad increíble que adoras y un amor por la música que nos hace ver aquellas pequeñas cosas que forman parte de nuestra vida y que hacen que podamos seguir avanzando en ella. Con este cóctel es como la autora nos gana, siguiendo la lectura gracias a la intriga que tenemos sobre la decisión de Mia, si vivir o morir. Con una narración muy fluida, el libro se lee en nada y nos deja el claro mensaje de que las cosas y sueños que tenemos, por mucho que los cuidemos, pueden desaparecer en un abrir y cerrar de ojos. 

                                                        Morir es fácil. Lo duro es vivir.
    Como he estado mencionado, el amor y el cariño es un sentimiento que se muestra otra vez como el arma para no dejarse vencer ante nada y la relación que se muestra entre Adam y Mia me ha cautivado. Son dos chicos normales, con sus propias aspiraciones que son unidos por la pasión que sienten ambos por la música. Es un romance muy natural y creíble, que va creciendo a medida que ambos se van conociendo y explorando. Me ha gustado que Adam sea alguien importante en la vida de Mia, que la escuche y que la comprenda además de ayudarla. Y la historia que comparten ambos está llena de encuentros, besos, abrazos y temores, como toda relación, pero entre los dos son capaces de comerse el mundo. Y la música es algo que me ha encantado saborear aquí, un mundo tan fascinante el cual he tenido la oportunidad de conocer más de cerca. Ha sido genial conocer otra parte de este mundo como es la música clásica y la vida de los conservatorios y pruebas para acceder a un nivel superior. Junto a esto, he visto la magia que tiene el Chelo, lo especial que es cogerlo y acariciarlo, instrumento del cual no sabía gran cosa hasta ahora. Y, si a todo eso le añadimos las referencias musicales que los padres de Mia nos dejan, y el lado opuesto de la música clásica en la que Adam está metido, forman un conjunto que combina a la perfección con la trama.


    Gayle Forman es una escritora la cual probaría de nuevo. Tiene una pluma directa y sin escrúpulos, a la que no le importa describir con detalle el accidente, la situación de las víctimas y los procesos médicos a los que Mia es sometida. Me ha sorprendido mucho sus conocimientos sobre la música y lo bien que la ha introducido en las vidas de sus personajes y usa un vocabulario para cada ocasión, cuando tiene que usar términos médicos los usa sin hacer perder al lector por la lectura y, sin tiene que usar un lenguaje más adolescente para acercarnos a Mia, lo usa. Se me ha hecho una autora muy cercana y lo mejor que ha sabido hacer en transmitirnos todo lo que en un principio pretendía, sin dejarse nada de lado para dejarnos los sentimientos a flor de piel.

    • Noto entonces que Adam me aprieta la mano con más fuerza, y es como si sujetara todo mi cuerpo. Como si pudiera levantarme de esta cama. Y luego oigo su exclamación ahogada, seguida por su voz. Es la primera vez que hoy lo oigo de verdad.
      —¿Mia? —pregunta.

    Los personajes que ha creado los ha sabido llevar a la perfección. Mia es la que más completa me ha parecido porque estamos bajo su piel, lo que siente ella lo sentimos nosotros y lo que vemos es su vida, por ello vamos a estar muy conectados a ella. Es una chica que ama mucho a su familia y, sobre todo, a su hermano, por el cual daría todo. Siempre han estado muy unidos y, aún en coma, está siempre pensando en él y totalmente preocupada. Es una chica que lucha por sus sueños y no se rinde ante nada, aunque también es una persona perfeccionista con respecto a la música, inteligente y reservada, sin tener la necesidad de estar rodeada de un gran grupo de amigos porque le basta tener a su lado aquellos que la comprenden.

    • Eres tú la que me gustas. Claro que te has vestido más sexy y te has puesto, bueno, ya sabes, rubia, y estás distinta. Pero la persona que eres esta noche es la misma de la que estaba enamorado ayer, la misma de la que estaré enamorado mañana.


    Si Decido Quedarme es un libro corto pero intenso, donde una historia emotiva nos hace valorar más las cosas de las que disponemos y nos hará ver el mundo de manera diferente. Con un final que te pone el vello de punta, es un libro que tocará todos los tipos de amor existentes, no solo un amor adolescente más, y una visión de la música que creará uniones y sueños en la vida. 

    • Además, aún no sé qué voy a decidir, si quedarme o no. Hasta que lo averigüe, he de dejarlo todo en manos del destino o de los médicos, o de quienquiera que tome las decisiones cuando el que debe hacerlo está demasiado confuso para elegir entre el ascensor y la escalera.
    Reseña de Bajo La Misma Estrella 


    Hazel acaba de cumplir 16 años. Y tiene cáncer. A pesar de que un tratamiento ha conseguido reducir su tumor de forma casi milagrosa, es una enferma terminal. Los médicos no pueden decirle cuánto tiempo le queda; solo sabe que debe vivir pegada a un tanque de oxígeno y sometida a continuos tratamientos. Desde hace unas semanas, Hazel forma parte de un grupo de apoyo donde otros chicos como ella comparten sus experiencias. En realidad, ella acude más por obligación que por voluntad; ¿qué sentido tiene hablar con otras personas de lo que nadie puede cambiar? Pero su vida da un verdadero vuelco cuando conoce a Gus Waters... Os preguntaréis: ¿quién es Gus? ¿Y cómo puede cambiar una sola persona la historia de otra?


    Este libro no solo ha sido una de las mejores lecturas del año, sino una de las mejores de mi vida. Es uno de esos libros en los que su historia te cala tan profundamente que se instala en una esquinita de tu corazón y ahí se queda acompañándote el resto de tu vida.
    Estoy enamorado de ti, y no me apetece privarme del sencillo placer de decir la verdad. Estoy enamorado de ti y sé que el amor es solo un grito en el vacío, que es inevitable el olvido, que estamos todos condenados y que llegará el día en que todos nuestros esfuerzos volverán al polvo. Y sé que el sol engullirá la única tierra que vamos a tener, y estoy enamorado de ti.”

    Entre sus páginas, conocemos a Hazel, una chica de 16 años con un cáncer de pulmón que se mantiene con vida gracias a un milagroso tratamiento médico que ha estabilizado el crecimiento de sus tumores, reduciendo el avance de la enfermedad y permitiéndole más tiempo, aunque para ello tiene que cargar con una bombona de oxígeno que la ayuda a respirar.

    Hazel se nos muestra como una chica con una gran madurez,ella es realista y vive su destino con resignación, le preocupa que su muerte cause daño a las personas que quiere y para evitar eso, se recluye en si misma y en los libros, evitando relacionarse con la gente.


    Cuando presionada por su madre empieza a acudir a un grupo de apoyo para niños con cáncer, conoce a Augustus Walters, un chico al que un osteosarcoma lo ha dejado sin una pierna.

    Augustus es, al contrario que Hazel, un optimista nato, él también vive su destino con resignación pero teme enormemente al olvido y su obsesión es dejar huella en el mundo.

    Entre ellos surge una bonita amistad que en poco tiempo se transforma en un gran amor.



    —¿Por qué me miras así?
    Augustus esbozó una media sonrisa.—Porque eres guapa. Me gusta mirar a las personas guapas, y hace un tiempo decidí no privarme de los sencillos placeres de la vida.


    Un amor a contrareloj que los llevara hasta Amsterdam, un maravilloso viaje en busca del sueño de Hazel, conocer al autor de “un dolor imperial” su libro favorito, para que le cuente el final inacabado, aunque no se encontrarán precisamente con lo que se esperaban…

    Ambos personajes me han parecido entrañables y con mucha personalidad, al igual que los personajes secundarios, incluido el hosco autor del libro, sin duda todos muy trabajados.

    La historia está narrada en primera persona por Hazel y la pluma de Jhon Green es exquisita, una narración maravillosa llena de metáforas sobre la vida, la muerte, el dolor y el olvido. Nos trata el tema de la muerte con total realismo, sin excesivos sentimentalismos pero tampoco sin falta de tacto, entre los protagonistas el cáncer y la inminencia de la muerte es algo natural y así se nos muestra, poniéndole incluso un toque de humor con las bromas entre ellos.

    Los cigarrillos no te matan si no los enciendes —me dijo mientras mi madre se acercaba al bordillo—. Y nunca he encendido ninguno.Mira, es una metáfora: te colocas el arma asesina entre los dientes, pero no le concedes el poder de matarte.


    Lo que más me ha emocionado es la bellísima historia de amor que viven, porque viven su amor día a día sabiendo que no tendrán un futuro para disfrutarlo y cada minuto, cada segundo cuenta, transformando cada instante en algo especial.

    Felicidad y tristeza se unen de la mano de dos personajes inolvidables para crear una historia brillante, emotiva, intensa, desgarradora, esperanzadora... y sencillamente magnifica.

    -Quisiera volver a verte hoy mismo, pero estoy dispuesto a esperar toda la noche y buena parte de mañana.




    12.07.2015

    Reseña de Las Ventajas De Ser Un Marginado


    Charlie tiene 15 años y se ha quedado solo tras el suicidio de su mejor amigo. Vive con sus padres, su popular y guapa hermana y un hermano mayor que es una estrella del fútbol americano y que está a punto de comenzar la universidad. Su profesor de lengua está convencido de que Charlie posee una gran capacidad intelectual. Tras conocer a Sam y Patrick empieza a comprender lo que es ser un adolescente, y comienza un viaje hacia la madurez que le llevará a recorrer caminos nuevos e inesperados. Con ellos descubre nueva música, empieza a beber, fumar y coquetear con drogas, cambia de amigos... ¡Hasta que se convierte en un joven de verdad!


    Sin dudas, este es el libro más realista que he podido leer hasta ahora, llenos de sentimientos, lleno de una vida difícil, lleno de momentos extraordinarios y lleno de recuerdos ocultos desagradables. Un cóctel contemporáneo diferente y hecho a medida para los que buscan historias como ésta. Un libro difícil de reseñar, un libro al que coger con cuidado porque da la sensación de que en cualquier momento se puede romper esa realidad en la que vive Charlie…

    • Porque estaba de pie en el túnel. Y estaba realmente allí. Y aquello era suficiente para hacerme sentir infinito.

    Charlie, el protagonista, es un quinceañero muy especial, y no porque se comporte de una manera especial (que bueno, en según qué momentos es para dejar a una a cuadros),sino por su mundo interior y por esas reflexiones que comparte con su amigo postal. Y es que Charlie, desde el suicidio de su mejor amigo, quedó tocado; por ello comparte sus más profundas dudas existenciales escribiendo cartas a una persona anónima (a alguien que ha visto y que ha creído oportuno porque piensa que sabe escuchar).
    Cada capítulo es una carta en la que Charlie explica las experiencias que va viviendo en su nuevo año de instituto y en las que presenta a la gente que entra en su vida, el libro relata eso: el pasar de la vida y las cosas que entran y salen de ella. Charlie nos cuenta y nos habla y divaga y se pierde... No encontraremos demasiado diálogo en esas cartas, pero Charlie eclipsa cada página y su presencia deja a uno más que satisfecho. El autor consigue que conectes con el personaje desde la primera línea, te olvidas de que ha sido un escritor el que le ha creado y el que le ha dado vida y parece que realmente Charlie te está escribiendo directamente a ti esas cartas, es tal el vínculo que cuando el autor recrea conversaciones entre Charlie y otro personaje a través de los recuerdos de el protagonista, ese otro personaje no me ha parecido tan real como él (me ha pasado con Sam en uno de los últimos capítulos, que “volví a la realidad” y noté que estaba leyendo un libro, cuando en cambio con Charlie no me ocurrió en ningún momento).
    -Aceptamos el amor que creemos merecer.



    La historia, que puede resultar simple a primera vista, es tremendamente compleja. Todas las dudas existenciales de los adolescentes, los temas que se tratan en el libro (sexo, drogas, líos familiares, amores y desamores, miedos…) todo lo que llega a contar Charlie es tan complejo como la vida misma. A medida que avanza la novela vemos cómo va enrolándose todo,se agradece la ausencia de descripciones engorrosas(“vemos” lo que Charlie nos cuenta y aunque es muy observador, no se detiene a contarnos la forma de tal objeto o el estilismo de tal personaje)y sobretodo se agradece ver a través de las cartas cómo madura en todos los sentidos.
    Chboski no tiene pelos en la lengua,es natural, habla de todo lo que tiene que hablar sin importar el lugar ni el momento,el autor es directo y llama a las cosas por su nombre y sin remilgos, como debe ser.
    No tengo ninguna nota tomada sobre este libro, sólo marcas por todo el tomo en todo tipo de párrafos (cosa muy muy buena viniendo de mí), es un libro que se lee sin darte cuenta y del que te llega cada palabra.





    • Y nos quedamos mirando esa colina. Y entonces Patrick empezó a correr hacia la puesta de sol. Y Sam inmediatamente lo siguió. Y yo vi sus siluetas. Persiguiendo al sol. Entonces, me eché a correr. Y todo era tan bueno que mejor no podía ser.




    • Con este libro se me ha saltado alguna que otra lagrimilla durante la lectura (no creáis que es una historia con la que pasar únicamente un buen rato, es una historia con momentos crudos y difíciles que encojen el corazón), pero en ocasiones me he reído lo que no está escrito. Charlie tiene golpes buenísimos–y esa personalidad tan inocente y Charliesca es sumamente interesante. En general los secundarios del libro son todos estupendos (hay alguna que bueeno, pero es normal, ya lo entenderéis) y adecuados para cada momento de la vida de Charlie; podría decirse que Sam y Patrick no son la mejor influencia para un adolescente como él, pero oye, no dejan de ser buenas personas, con unos hábitos poco recomendables, pero buenas personas.Hay escenas –cartas- que quedarán en mi memoria por siempre*la carta en la que nos cuenta la historia de Brad y Patrick me ha parecido impresionante a la par que especial y maravillosa*.




      Por no hablar del final, ese que te deja sin aliento, y el que tras una lectura con la que llegas a tenerle más que cariño al protagonista te sienta como un jarro de agua fría. Es de esos finales con los que la novela se lo juega todo a una carta. No tengo palabras para expresar lo que me ha hecho sentir (cerré los ojos y suspiré): sólo diré que lo leáis y me entenderéis.
      Una novela de la que no sabía qué esperar, de la que había oído algún comentario sobre su adaptación pero que no me había planteado leer. Simplemente gracias a Helena por  presentarme a Charlie y por hacerme sentir tan infinita como él.A mí, personalmente, me ha encantado, no tengo más.